Calles en crisis: Verón y Bávaro exigen acción inmediata del gobierno central

 




VERON, LA ALTAGRACIA, RD.- El distrito municipal de Verón-Punta Cana, epicentro turístico de la región Este y motor económico de la República Dominicana, atraviesa una crisis de infraestructura que contrasta con su relevancia nacional. Las calles, arterias vitales para la vida diaria y el desarrollo económico, se encuentran en un estado deplorable, afectando a miles de residentes y millones de visitantes que cada año llegan para disfrutar de sus playas, hoteles y servicios de clase mundial.

Un problema crónico que se agrava.

El deterioro de las vías en Verón y Bávaro no es nuevo, pero su impacto es más evidente que nunca. Los ciudadanos enfrentan diariamente baches profundos, calles intransitables y una falta crónica de mantenimiento que eleva los costos de transporte, provoca daños constantes a los vehículos y pone en peligro la seguridad de conductores y peatones. 

Este abandono ha generado frustración y un sentimiento de desamparo entre los habitantes, quienes ven cómo su distrito es ignorado pese a ser uno de los mayores generadores de divisas para el país.

Un contraste alarmante

La paradoja es evidente: mientras Verón-Punta Cana sostiene la industria turística que aporta una parte significativa del Producto Interno Bruto (PIB), las inversiones en infraestructura básica no corresponden con esa realidad. 

El abandono estatal no solo afecta la calidad de vida de sus residentes, sino también la imagen de la República Dominicana como destino turístico de clase mundial. 

¿Cómo es posible que el principal motor económico del país carezca de algo tan básico como calles transitables?

Un llamado a la acción urgente.

Es imprescindible que el gobierno central, a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), asuma su responsabilidad con un plan integral de reconstrucción y mantenimiento de las vías en Verón y Bávaro. 

Esta no es una petición menor, sino una necesidad estratégica. Mejorar la infraestructura vial no solo aliviará las penurias diarias de la población local, sino que también fortalecerá la competitividad del turismo dominicano, cuya sostenibilidad depende de servicios e infraestructuras de calidad.

El ministro de Obras Públicas, Deligne Ascención, debe actuar con determinación. Cada día de inacción no solo perpetúa el sufrimiento de los ciudadanos, sino que también pone en riesgo el futuro económico de la nación. 

Invertir en las calles de Verón y Bávaro no es un lujo ni un gasto superfluo, sino una apuesta por el desarrollo sostenible y la reputación de la República Dominicana en el escenario global.

El momento de actuar es ahora.

La comunidad de Verón y Bávaro ha sido paciente, pero la urgencia es evidente. Este distrito merece la atención que corresponde a su aporte al país. 

¿Responderá el gobierno central al llamado? La respuesta no puede esperar más.

Es hora de que las autoridades den un paso al frente y prioricen una solución definitiva. Verón y Bávaro claman por justicia, por dignidad y por un futuro que reconozca su verdadero valor para la República Dominicana.


Por Lic. Elvin de la Cruz.

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